miércoles, 27 de octubre de 2010

Mis alumnos de mi práctica


Sus artes plasticas
Mis alumnos en el centro de computo



Los retos del profesor

Ser profesor y el deber de ser profesor se extiende a las necesidades de los alumnos, adaptar los conocimientos de acuerdo al nivel de entendimiento de ellos, que es muy difícil en muchas ocasiones —las primeras veces, sucede— llegas a pensar: “realmente esto es lo mío”; pero después de despejar tus dudas sabes que esto sí es  tuyo, que te dedicaras la mitad de tu vida a servir a la ciudadanía, que perderás tu nombre propio y obtendrás otro, “maestro”, pero en fin.
Creo que el primer reto que tuve que enfrentar fue la de pararme frente a un grupo y poderme mover con facilidad, pero en otra pienso: “son como yo a esa edad, con miedos y prejuicios”; hacer que los alumno te pongan la atención necesaria, hacer que entiendan lo que estas explicando, o incluso que trabajen a cierto ritmo.
¿Cómo saber realmente lo que requieren o lo qué sienten?, bien para eso tenemos lo que se llama la hermosa y amada psicología en fin, los retos del maestro cambian conforme cambia las necesidades de la sociedad…

martes, 19 de octubre de 2010

Tacto pedagógico

                                                       "VAN MANEN"
El tacto pedagógico menciona que el profesor más allá de ser un guía desarrolle habilidades, que le permitan comprender a sus alumnos y de esa manera poder orientarlos para la toma de decisiones, antes de realizar este tipo de orientación es necesario que el profesor conozca a sus alumnos y el ambiente en el que se desenvuelven, la lectura presenta de manera clara el  papel que debe desempeñar e docente a lo largo de su jornada escolar.
EL tacto es una herramienta que el profesor deberá tener implícita en su didáctica de trabajo y así poder utilizarlo de mejor manera en el momento más indicado,  el tacto y la enseñanza mantienen una estrecha relación puesto que el aprendizaje será de calidad en medida que el profesor utiliza las estrategias, el material, y así mismo  mantenga una organización de la clase; esta lectura tiene la intención que el profesor maneje las estrategias de enseñanza y la comunicación que debe de tener con sus alumnos.

Gestión del aula

En esta lectura nos establece que la clave de una buena disciplina se encuentra  en la prevención de conductas inadecuadas, es decir  anticiparse a la conducta que pueda tener el alumno, ya que en la buena disciplina influye el ambiente académico dentro del aula, así como las practicas docentes eficaces, por tanto las normas y expectativas que se prosiguen son: planificación eficaz y relajada, organización en el aula, responsabilidad de conductas y deberes, normas claras y razonables entre otros; por tanto es necesario el crear un ambiente de amistad, académico y de trabajo para que de esa manera sea posible crear en el alumno confianza con la finalidad de que dé a conocer sus puntos de vista, son dejar de lado el establecimientos de normas teniendo en cuenta que se tendrá que explicar las razones que justifiquen las normas de manera clara y concreta así mismo dichas normas deberán aplicarse de manera equitativa para todos los educandos sin hacer ningún tipo de distinción, algo que resulta eficaz es el  involucrar a los alumnos para que propongan normas que los puedan beneficiar;  generalmente se establece que la gestión en el aula es una manera de poder llevar acabo normas que nos permitan controlar con eficacia a los alumnos dentro del entorno escolar, el establecer normas implica levarlas a cabo es decir no contradecirnos por ejemplo un día ser condescendiente y al día siguiente ser estricto .

Mi cuestionario de evaluación


1.       ¿En las jornadas de práctica docente, propicio un entorno físico sano, amigable y abierto al trabajo?

Claro siempre se trata de hacer un ambiente de confianza con los alumnos, para que puedan expresar sus puntos de vista sin temor a ser ridiculizados o exhibidos frente a sus compañeros. Aún con lo anterior, existen algunos momentos durante la jornada escolar en los que se malinterpreta la comodidad y confianza, por lo que el trabajo y e ahi en donde se entra en una de las distracciones que se apoderan del lugar y solo por dos pequeños que hacen esa distracción en el salón.
 

2.       ¿Relaciono las actividades realizadas en el aula con la vida cotidiana?

Ante todo es la principal herramienta. Enseñar a través de la experiencia y con ejemplos familiares, resulta ser un gran vehículo para la construcción de conocimientos.

3.      ¿Tomo en cuenta los saberes previos de los alumnos en el transcurso de la actividad?

Si, ignorarlo podría convertir cualquier clase en aburrida y tediosa. Por el contrario, aceptarlos como parte de la exposición ayuda a crear un sentido de familiaridad y confianza.

4.      ¿Permito igualdad de oportunidades para que todos los niños comuniquen e intercambien sus emociones, conocimientos, expresiones, descubrimientos entre ellos y a la vez conmigo?

Si no hay exepción nalguna, limito las intervenciones orales para aquellos que con frecuencia solicitan la palabra, dando oportunidad de intervención a quienes evitan hablar.

5.      ¿Propicio un aprendizaje en diferentes contextos y no solo en el aula?
 
No en cuestion del grado, son un poco dificiles de manejar

7.      ¿Los materiales son adecuados a las competencias que quiero desarrollar?

Durante esta jornada si lo fueron, pero aún agregaría material concreto para los ratos de improvisar

8.      ¿Logro coherencia entre los materiales y el desarrollo de la clase?

Si, en todo momento hay un orden o planificacion en la que se tiene que utilizar todo material y una coherencia precisa
9.      ¿Propicio la cooperación y la conciencia para el cuidado del espacio de trabajo?

Si, antes y después de las actividades se revisa la higiene del aula y orden del mobiliario. Trabajar en un espacio libre de basura es placentero y ayuda en la concentración de los niños.

10.   ¿Durante la sesión favorezco conflictos cognitivos que lleven a aprendizajes significativos?

Si, pues despierta su interés, curiosidad y búsqueda de soluciones. Es mejor que deduzcan y seleccionen la información correcta a que solo la mencione como parte de la clase.

11.    ¿Fomento la indagación continua y el pensamiento crítico?

Si, algunos temas se prestan mejor que otros. Aunque la principal fuente de información sea el libro de texto, mediante los conocimientos previos y experiencias, en conjunto determinamos la veracidad de los datos a discutir, con esto se desarrolla el pensamiento crítico.

12.    ¿Fomento habilidades motoras en mi clase?

Dependiendo el tipo de contenido a abordar y de las condicione en que se dé la clase.

13.   ¿Puedo decir que en mi práctica docente existe congruencia entre mi acción, mi lenguaje y mi pensamiento?

Si, se educa con el ejemplo. No puedo exigir higiene o respeto para los demás si actúo normalmente de forma adversa. Aunque resulte difícil, evito expresarme mediante jergas populares, pero con palabras sencillas que los niños comprendan.

14.   ¿Qué valores estoy propiciando?

Sobre todo el respeto y la responsabilidad, pues considero que de ellos derivan los otros. Concientizarlos sobre la practica de estos dos valores, logra el ambiente de tranquilidad ideal para trabajar.

15.   ¿Me interesa lo que platican los niños?

Si, además de que son platicas interesantes, me ayudan a conocer a los alumnos con los que estoy trabajando, su forma de pensar, sentir, cómo se relacionan con su familia, amigos, compañeros y la manera en que solucionan conflictos o dificultades.

16.   ¿Propicio el aprendizaje entre pares?

Pretendo que entre iguales se apoyen, es decir, coadyuvar en la construcción de conocimientos sin caer en la típica dirección que no admite ideas frescas.

17.   ¿Favorezco la autodisciplina entre mis alumnos?

Ante todo les solicito que dentro y fuera de clase respeten las indicaciones que se dan, para evitar cualquier tipo de accidente.

18.   ¿Levanto la voz para controlar a mis alumnos?

En algunos momentos si, pues la disciplina se relaja a tal nivel que el ambiente se torna desagradable y limita la comprensión del tema. Sin embargo, aunque en ciertas situaciones resulte efectiva no es la única forma de captar la atención.

19.   ¿Favorezco el intercambio afectuoso y respetuoso entre los niños a la hora del recreo?

Les recuerdo el respeto con el que deben tratar a las demás personas.

20.  ¿Aprovecho el recreo para conocer a mis alumnos?

Sinceramente no. Ocasionalmente platico con ellos o con algún niño de otro grado, pero la mayor parte del tiempo utilizo el recreo para descansar y convivir con mis compañeros practicantes.

21.    ¿Participo de sus juegos en el recreo?

Dependiendo el grado en el que me encuentre practicando. Cuando se trata de grupos menores, los niños me invitan a jugar, pero los intereses del tercer ciclo cambian considerablemente así que casi no participo de sus actividades.

22.   ¿Me estoy construyendo a través de mi práctica docente?

Si, con cada jornada mis habilidades como docente se aprecian con mayor fuerza, estoy concretando la identidad con la que me desenvolveré durante mi vida laboral. Sin miedo a herrar, puedo afirmar, que aquellos practicantes asustados e inseguros que fuimos en la primera jornada, poco a poco han sido sustituidos por lo que ahora somos: estudiantes normalistas de quinto semestre con experiencia en el campo y cada vez más seguros de sí mismos.

23.   ¿Qué es lo que más aprecio de mi trabajo docente?

La gratitud de los niños y la emoción con la que piden que esté más tiempo trabajando con ellos, pues hasta el desgaste físico pasa a segundo plano cuando ocurre esto.

24.  ¿Mi práctica docente está fundamentada en la investigación?

Si. Iniciando con la observación del grupo en el que trabajaré, pasando por la planeación e indagación de los temas a abordar, hasta llegar a la aplicación de los planes y la solución de casos especiales. Mi trabajo se basa principalmente en la investigación sobre el comportamiento de los niños y el estudio realizado en la escuela normal.

25.   ¿Favorezco aprendizajes que lleven a la solución de problemas?

Claro. Situarlos en un conflicto, motiva la observación, análisis, reflexión y reconocimiento de posibles soluciones, por lo tanto, el producto de las sesiones resulta ser de mayor calidad y mejor comprendido.

miércoles, 13 de octubre de 2010

la unidad didactica

Es que es una forma de organización de un cierto trabajo ha realizar con los alumnos pero en la unidad didáctica se busca que todo lleve un proceso prácticamente seria lo mismo que una planeación ya que ambas llevan una secuencia de  actividades a realizar solo que en la unidad didáctica lleve el porque se va hacer, la justificación y en la planeación pues en si sabemos

El cuento de mi práctica docente espero les guste

Una vez un niño fue a la escuela y era bien pequeño. Y la escuela era bien grande, pero cuando el niño vio que podía ir a su clase directamente desde la puerta de afuera, se sintió feliz y la escuela no le parecía tan grande, así. Una mañana, cuando hacía poco que estaba en la escuela, la maestra dijo:

-"Hoy vamos a hacer un dibujo".
"Bien", pensó .

Le gustaba mucho dibujar. Y podía hacer todas las cosas, leones, tigres gallinas y vacas, trenes y barcos y tomó su caja de lápices y comenzó a dibujar. Pero la maestra dijo:

"¡Esperen! no es hora de comenzar".

Y él esperó hasta que todos estuvieran preparados.

-"Ahora- dijo la maestra- vamos a dibujar flores".

"Qué bien". -pensó el niño, a él le gustaba dibujar flores. Y comenzó a hacer bonitas flores, con lápiz rojo, naranja, azul. Pero la maestra dijo:

"¡Esperen, yo les mostraré cómo se hacen!". Así -dijo la maestra-. Y era una flor roja con tallo verde. "Ahora sí", dijo la maestra. "Ahora pueden comenzar". El niño miró la flor de la maestra y luego la suya, y a él le gustaba más su flor que la de la maestra. Y no reveló esto. Simplemente guardó su papel e hizo una flor como la de la maestra, roja con el tallo verde.

Otro día, la maestra dijo: -"Hoy vamos a trabajar con plastilina". "Bien" -pensó él, y podía hacer todo tipo de cosas con plastilina: serpientes, muñecos de nieve, elefantes de rabitos, autos y camiones. Comenzó a apretar y amasar la bola de plastilina.

Pero la maestra dijo:- "¡Esperen, no es hora de comenzar!" Y él, esperó hasta que todos estuvieran preparados. "Ahora -dijo la maestra- nosotros vamos a hacer una serpiente". "Bien", pensó el niño. A él le gustaba hacer serpientes. Y comenzó a hacer unas de diferentes tamaños y formas. Pero la maestra dijo: "¡Esperen, yo les mostraré como hacer una serpiente larga!". Ahora pueden comenzar.

El niño miró la serpiente de la maestra, entonces miró la suya, y a él le gustaba más la suya que la de la maestra, pero no reveló esto. Simplemente amasó la plastilina en una gran bola, e hizo una gran serpiente como la de la maestra.

Así, y luego, el niño aprendió a esperar, y a observar y a hacer las cosas como las de la maestra. Y luego no hacía las cosas por sí mismo.

Sucedió que el niño y su familia se mudaron a otra casa, en otra ciudad, y el niño tuvo que ir a otra escuela. Esa escuela era mucho más grande que la primera, tenía puerta afuera, pero para llegar a su aula, el niño tenía que subir unos escalones y seguir por un corredor largo.

Y justamente el primer día que estaba allí, la maestra dijo:- "Hoy vamos a hacer un dibujo". Bien, pensó el niño, y esperó que la maestra le dijera qué hacer. Pero ella no dijo nada, apenas andaba por el aula. Cuando se acercó al niño, ella dijo:"-¿Tú no quieres dibujar?". -"Sí" -dijo el niño- "pero ¿qué vamos a hacer?". -"Yo no sé hasta que tú no lo hagas"- dijo la maestra.-"¿Cómo lo haré?"- preguntó el niño. -"¿Por qué?"- dijo la maestra -"De la manera que quieras"-. -"¿Y de cualquier color?"- preguntó él.-"De cualquier color"- dijo la maestra; -"si todos usasen los mismos colores e hicieran los mismos dibujos, ¿cómo se podría saber quién hizo que y cual sería de quien? -"Yo no se",- dijo el niño ,y comenzó a hacer una flor roja con el tallo verde.“